¿Quiénes somos?
En Vivaria somos amantes de la naturaleza, el diseño y los ecosistemas vivos. Nacimos con la idea de acercar la belleza del mundo natural a hogares, negocios y espacios públicos, creando hábitats únicos, sostenibles y personalizados.
Nuestro equipo está formado por expertos en el sector de la acuariofilia. Pioneros en construcción y mantenimiento de espacios naturales durante años.
Creemos que la naturaleza también puede formar parte de tu día a día.





Nuestra Historia
Somos fanáticos de la naturaleza que crecimos envueltos de animales. Unidos por la biología de nuestro planeta, queremos aportar nuestro grano de arena al mundo de una forma diferente.
¿Por qué escoger Vivaria?
Buscamos:
- Mejorar tu calidad de vida
- Educar a futuras generaciones
- Ayudar a nuestro planeta
¿Cómo? Baja un poco más para averiguarlo
MEJORAMOS tu calidad de vida
Según el estudio: Ulrich, R. S. (1984). «View through a window may influence recovery from surgery» (La vista a través de una ventana puede influir en la recuperación de una cirugía). Publicado en la revista Science. Este estudio establece el principio de que la mera observación pasiva de elementos naturales tiene un efecto terapéutico. Un acuario es, en esencia, una «ventana dinámica» a un mundo subacuático. La visión del agua, el movimiento suave e hipnótico de los peces, y las formas y colores de las plantas acuáticas y el paisajismo, replican este efecto. Observar un acuario, terrario, etc. puede:
Acelerar la recuperación mental: Proporciona un estímulo relajante que ayuda a la mente a distraerse de las preocupaciones y el dolor.
Reducir el estrés y la ansiedad: Al disminuir la presión arterial y el ritmo cardíaco, de manera similar a como lo hizo la vista de los árboles en los pacientes del estudio.
EDUCAMOS a futuras generaciones
Una investigación de la Universidad de Pittsburgh descubrió algo mágico: cuando los niños interactúan con naturaleza, ocurre aprendizaje real sin esfuerzo.
¿Qué pasaba?
- Los padres y niños empezaban a hacer preguntas interesantes sin planificarlo
- «¿Por qué ese pez esconde la arena?»
- «¿Como pueden plantas crecer solo con luz?»
- El aprendizaje surgía naturalmente, sin clases aburridas.
Un microecosistema es mucho más que un adorno. Es, como demostró un estudio de Crowley, un «disparador conversacional» de primer orden. Transforma el hogar en un espacio donde la ciencia deja de ser una materia abstracta, en un libro y se convierte en una narrativa viva y fascinante. Educa a las futuras generaciones no para que memoricen datos, sino para que desarrollen mentalidad científica, responsabilidad ecológica y una conexión emocional con la naturaleza que es la base para criar a los custodios del planeta del mañana.
AYUDAMOS a nuestro planeta
Cada microecosistema funciona como un nodo de conservación activa. Al preservar especies vegetales y animales, incluso a escala doméstica, se contribuye a mantener la biodiversidad. Simultáneamente, se convierte en un modelo educativo que ilustra principios ecológicos fundamentales –como el reciclaje de nutrientes, el equilibrio de los ecosistemas y la gestión responsable de recursos– inspirando prácticas sostenibles en la vida cotidiana.
En esencia, estos pequeños mundos encapsulados no solo mejoran nuestro bienestar inmediato, sino que sirven como puente fundamental para reconectar al ser humano con la naturaleza, promoviendo una ciudadanía ambientalmente consciente y comprometida.
